
La Dra. María Teresa Álvarez Román, jefa de Sección de Trombosis y Hemostasia del Hospital Universitario La Paz de Madrid, hace balance de su primer año como presidenta de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH), y explica los principales proyectos de los tres próximos años de mandato.
Sin duda, un Congreso muy especial para usted…
Todos lo son, pero es cierto que siendo la máxima responsable de la SETH resulta muy motivador. Esta cita nos permite crecer juntos, compartir conocimiento y experiencias que repercuten directamente en nuestros pacientes. La Hemostasia y la Trombosis son campos que evolucionan muy rápido, y solo a través de la colaboración y del apoyo al talento podremos estar a la altura de esos retos.
Esta reunión, en Oviedo, no es solo un lugar de encuentro científico, sino también un espacio de ilusión, de compromiso y de futuro. Estoy convencida de que nuevas ideas y proyectos que surgirán en el Congreso ayudarán a transformar la manera en que cuidamos a nuestros pacientes.
¿Qué supone la celebración de este XLI Congreso Nacional de la SETH para los socios?
Se trata de un encuentro que esperamos cada año con mucho entusiasmo, y que desde que uno comienza como residente en la especialidad ya se conoce y se vive como “El Nacional”. Se ha consolidado como un referente imprescindible para la actualización científica, el intercambio de experiencias y la creación de vínculos entre profesionales, manteniendo siempre un altísimo nivel en su organización y en la calidad de sus contenidos. Este año, además, el programa vuelve a ser de una altísima calidad, por lo que felicito al Comité Científico por su excelente trabajo.
El sábado coordina el simposio ‘Hemofilia, ¿qué hay de nuevo?’. ¿Nos puede avanzar las principales ideas que se van a exponer?
Este simposio se presenta como una cita ineludible en el marco del Congreso. Bajo un título sugerente, aborda las principales innovaciones en hemofilia de los últimos años y aspectos prácticos clave como la monitorización de los tratamientos y el riesgo trombótico, uno de los eventos adversos más temidos de estos nuevos tratamientos. El simposio cuenta con la participación de reconocidos expertos nacionales e internacionales, entre ellos un representante del CLAHT (Grupo Cooperativo Latinoamericano de Hemostasia y Trombosis), lo que garantiza una visión global y actualizada de los avances en esta enfermedad.
El encuentro incluye también la presentación del Registro REPUMHA, impulsado por la SETH, cuyos resultados ofrecen información de gran valor sobre la práctica clínica en España en pacientes con hemofilia moderada o grave previamente no tratados o mínimamente tratados.
También modera el sábado la ‘XXIII Lección Conmemorativa Ricardo Castillo-Antonio López Borrasca’, que ofrece el Dr. Víctor Jiménez Yuste. ¿Le hace una ilusión particular?
Sí, claro, me hace muchísima ilusión moderar esta Lección Conmemorativa, especialmente porque este año el galardonado es el Dr. Víctor Jiménez Yuste, con quien comparto desde hace muchos años mi actividad profesional. El Dr. Jiménez es una figura destacada a nivel nacional e internacional en el campo de la hemofilia, lo que otorga aún más relevancia a esta lección. No conozco, ni debo desvelar, la aproximación que el Dr. Jiménez quiere dar a su presentación, pero estoy segura de que, como es habitual en él, será innovadora, inspiradora y muy entretenida. Sin duda, una intervención que honrará el espíritu de esta lección conmemorativa, tan significativa dentro de nuestro Congreso.
¿Qué balance hace de este primer año al frente de la SETH?
Es muy positivo. Han sido 12 meses de mucho trabajo, que, sin duda, ha merecido la pena. Destacaría la creación de seis grupos de trabajo multidisciplinares, que reúnen a expertos nacionales e internacionales en el cuidado de pacientes con coagulopatías, así como el fortalecimiento de la alianza con el CLAHT y la puesta en marcha de proyectos conjuntos. Además, me siento especialmente orgullosa de la creación de la SETH Joven, un espacio que da voz a los hematólogos más jóvenes y fomenta su participación en la vida de la Sociedad. Creo firmemente que su energía e ideas innovadoras serán clave para el futuro de la Hematología.
¿Cuáles han sido las primeras iniciativas de su mandato?
Aparte de la creación de los grupos de trabajo, destacaría el esfuerzo por generar un ambiente colaborativo que permita desarrollar proyectos sin importar el lugar en el que se trabaje. Estamos colaborando con otras sociedades científicas, como la Sociedad Española de Pediatría, la Sociedad Española de Ginecología o la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, en diferentes protocolos.
Hemos impulsado la creación y fortalecimiento de registros, así como la elaboración de guías de manejo de distintas patologías, entre ellas las trombocitopatías congénitas o la enfermedad de Von Willebrand.
También quiero resaltar el papel del grupo de laboratorio, con la creación de protocolos para la monitorización de los nuevos tratamientos; el del grupo musculoesquelético, orientado al seguimiento personalizado de los pacientes con coagulopatías; y el desarrollo de las Unidades de Tratamiento Antitrombótico, que representan un gran avance en la atención y manejo de estos pacientes.
Asimismo, hemos puesto en marcha cursos de formación dirigidos a residentes, con el objetivo de hacer de la SETH una sociedad útil y atractiva para las nuevas generaciones.
Por otra parte, hemos iniciado proyectos que satisfacen necesidades no cubiertas en la trombocitopenia inmune, como el abordaje de la calidad de vida de los pacientes, un aspecto fundamental que debe tenerse presente en el marco de la toma de decisiones compartidas.
Otro aspecto clave ha sido trabajar para facilitar el acceso a nuevos tratamientos, como el informe de posicionamiento terapéutico, con el fin de reivindicar fármacos más seguros y eficaces para nuestros pacientes.
¿Qué objetivos se ha planteado durante su presidencia?
Mis objetivos son garantizar que la SETH sea una organización inclusiva que valore y respete la diversidad de sus miembros y entornos de trabajo, hematólogos que trabajan en centros más pequeños con menos recursos, pero con un trabajo impecable, o profesionales de otros países (como Portugal) para que tengan una participación relevante en nuestra Sociedad. Quiero favorecer la cooperación con nuestros compañeros de Latinoamérica, estrechando lazos, con sesiones conjuntas, fomentando su participación activa en los grupos de trabajo, así como potenciando la ‘Revista de Hemostasia y Trombosis’ como órgano común de comunicación.
Mi intención es impulsar y consolidar los nuevos grupos de trabajo, así como fortalecer los registros, que son fundamentales para las patologías que abordamos. Además, fomentaré su integración en otros registros europeos para ampliar el número de pacientes. También queremos seguir colaborando con otros profesionales sanitarios y otras sociedades científicas en la elaboración y difusión de guías. Y también me gustaría crear un itinerario formativo específico en coagulopatías.
¿Cuáles son los principales desafíos clínicos y organizativos actuales en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos relacionados con la trombosis y la hemostasia en España?
Los principales desafíos clínicos siguen siendo el diagnóstico precoz, la variabilidad en el acceso a pruebas especializadas y la incorporación segura de nuevos tratamientos, siempre teniendo en cuenta la calidad de vida del paciente en la toma de decisiones. En el plano organizativo, el reto es reducir la fragmentación asistencial, consolidar Unidades de Tratamiento Antitrombótico, impulsar registros y guías nacionales, y garantizar el acceso equitativo a terapias innovadoras. Desde la SETH estamos trabajando en estas áreas con grupos de trabajo multidisciplinares, protocolos, formación y proyectos centrados en mejorar la atención a los pacientes.
¿Qué líneas estratégicas está impulsando la SETH bajo su presidencia para fomentar la investigación y la formación en hemostasia y trombosis?
Estamos impulsando líneas estratégicas centradas en potenciar la investigación traslacional, favorecer la colaboración multidisciplinar con otros grupos nacionales e internacionales y ofrecer programas de formación continuada. Además, apostamos por apoyar a los jóvenes investigadores, fomentar becas y estancias en centros de referencia, y desarrollar actividades docentes y congresos que difundan los avances en hemostasia y trombosis.
¿Qué iniciativas se están llevando a cabo para mejorar la colaboración entre centros y promover registros nacionales de pacientes?
Estamos impulsando redes colaborativas entre hospitales y grupos de investigación para unificar criterios diagnósticos y terapéuticos. Además, se están creando y consolidando registros nacionales de pacientes en hemostasia y trombosis, lo que permite recoger datos homogéneos, mejorar el conocimiento de la enfermedad y facilitar estudios multicéntricos que repercutan directamente en la práctica clínica.
Ha mencionado la vocación de la SETH por ampliar su presencia internacional.
Sí, uno de nuestros objetivos es reforzar la presencia internacional de la SETH. Estamos trabajando en estrechar vínculos con sociedades científicas europeas y latinoamericanas, con las que ya hemos iniciado proyectos conjuntos y hemos compartido espacios de formación y divulgación. La colaboración internacional es clave para avanzar en investigación, armonizar guías de práctica clínica y ofrecer mejores oportunidades de formación a nuestros socios.
¿Qué valoración hace de la formación actual de los hematólogos y especialistas en Trombosis y Hemostasia en España?
La formación de los hematólogos en España es sólida, pero en el área de Trombosis y Hemostasia aún existen aspectos que debemos reforzar. Es fundamental potenciar la formación práctica en coagulopatías congénitas y trombosis complejas, así como fomentar itinerarios formativos específicos y cursos para residentes que hagan de la SETH una sociedad atractiva y útil para ellos. Además, debemos impulsar la actualización continua a través de guías, registros y proyectos colaborativos, asegurando que el conocimiento se traduzca en una mejor atención a los pacientes.
Nos ha hablado de la SETH Joven. ¿Qué papel deben tener los jóvenes investigadores y clínicos dentro de la SETH?
Los jóvenes investigadores y clínicos son el motor de futuro de la SETH. Por eso, se les está apoyando con programas de becas, premios a la investigación, estancias en centros de referencia y su integración en comités y grupos de trabajo. La idea es darles visibilidad, fomentar su liderazgo y garantizar un relevo generacional sólido en el ámbito de la hemostasia y la trombosis.
¿Cómo ve la integración práctica de herramientas de inteligencia artificial y big data?
La inteligencia artificial y el big data van a transformar la práctica clínica en hemostasia y trombosis. Pueden ayudarnos a estratificar mejor el riesgo trombótico, optimizar la interpretación de pruebas de laboratorio y personalizar el seguimiento de los pacientes anticoagulados. Desde la SETH estamos trabajando en la creación de diferentes chatbots para guiar al clínico en tiempo real, con la idea de ofrecer algoritmos de actuación estandarizados y ayudar a reducir errores en escenarios de urgencia.
¿Qué le motivó personalmente a especializarse en este campo y qué le sigue apasionando hoy de la Hemostasia y la Trombosis?
Me motivó el enorme impacto clínico que tienen los trastornos de la coagulación y la posibilidad de mejorar la vida de los pacientes con diagnósticos y tratamientos más precisos. Lo que me sigue apasionando hoy es que la Hemostasia y la Trombosis son áreas en constante evolución, donde la investigación básica se traduce muy rápido en avances clínicos, y eso nos permite ofrecer un beneficio tangible y directo a los pacientes.

